Medicina Ortomolecular
La salud pública esta en crisis y la medicina tradicional no tiene respuestas
En Vilcabamba, un valle del norte de Ecuador donde la temperatura anual es de 23 grados, se encuentra la población más longeva del mundo, superan los 130 años.
Los centenarios conservan su dentadura, su cabello, su potencia sexual, incluso tienen hijos a los 90 años, tiene una vida social activa, no usan anteojos. No saben lo que es la jubilación y todos los días salen a trabajar la tierra andando en bicicleta y subiendo montañas.
Esta actividad la hacen toda la vida. Tienen un estado atlético envidiable, comen lo que cultivan recién salido de la tierra. Son venerados por sus familias hasta la muerte. No saben lo que es le colesterol ni tienen aterosclerosis ni infartos ni cáncer. Casi no van al medico.
Cuando llega la hora de partir se despiden sin preparativos, salen a trabajar y no vuelven, se echan a dormir y ya no se levantan... Llevan una vida humilde, tranquila, pero la terminan como aristócratas. Allí desde ya que existe la verdadera salud publica...
El mundo del revés
Desde un concepto de salud descripto por la OMS: como el Bienestar físico, psíquico, social y espiritual", la medicina occidental no forma a sus médicos en el mundo occidental, como si ocurre en el oriente.
La medicina occidental tradicional enfoca siempre la enfermedad: desde el primer año de la facultad de medicina, se enseña que son las enfermedades, como se rompe el cuerpo, desde la célula, los órganos, los sistemas o como queda luego de que se rompió. Así los médicos en occidente formamos nuestra mente desde la perspectiva del paciente enfermo, con síntomas y signos patológicos, con análisis anormales, con biopsias que ya nos dan el diagnostico de cáncer o de enfermedades avanzadas, como la artrosis.
Con esta mentalidad fabricada desde los 18 años el profesional actúa como un reparador de órganos o funciones del cuerpo. Sabe muy bien colocar parches sobre cada síntoma:
Par el Dolor un analgésico; para la Inflamación un antiinflamatorio; para la Acidez, un antiácido; para la Infección el antibiótico, par el Insomnio el somnífero, para la Ansiedad un Ansiolítico; o para la Depresión un Antidepresivo
Todo esto es correcto desde esta perspectiva, o sea viendo el camino desde la enfermedad, a veces cercana a la muerte: como médicos no nos sabemos parar, ni pensar, ni actuar, porque no nos formaron para eso.
¿Que hacer para conservar la salud?
En Oriente forman a sus médicos desde la conservación de la salud, con la que la mayoría nacemos. Comenzando por la afección imaginemos que en la facultad los médicos comenzáramos a estudiar al hombre sano y los mecanismos por los que podemos conservar la salud. Estaríamos ideando sistemas para eliminar la contaminación ambiental de todo el planeta, eliminado lo que pueda llegar a nuestros cuerpos desde niños, lucharíamos desde la facultad en que los alimentos que lleguen a la gente estén en optimas condiciones, siendo expertos en los nutrientes de cada alimento y en como se pueden perder, para evitarlo.
Enseñaríamos a que los niños vayan llegando a la adultez sin entrar ni un día en los mecanismos de stress que matan hoy a las poblaciones civilizadas. Los médicos seriamos expertos en el arte de enseñar a gobernar la mente con pensamientos positivos, en hacer elecciones de relaciones sociales óptimas. Seriamos maestros en el arte saludable de como comer y de que comer. Doctores en la enseñanza de cuales son los talentos con los que cada ser humano nace y sus carencias y, asi ayudarlo en el camino de sus elecciones para hacer un mundo mejor y por lo tanto se sienta realizado en su trabajo de adulto.
En este mundo de ficción, en los hospitales casi no tendrían enfermos internados pero si muchas aulas donde los médicos seriamos los maestros en dar los conocimientos en la conservación de la salud, para que se cumpla la definición de a OMS.
Volviendo a la realidad, cuando hoy vamos al médico solo nos llevamos una receta de un anti... , del que nos podemos hacer dependientes por mucho tiempo y además acumular sus efectos adversos... por ejemplo, si me duele la espalda y me dan un antiinflamatorio, al tiempo tengo acidez, entonces me dan un antiácido. Luego por la acidez como mas, para calmar mi estomago y engordo, entonces me sube el colesterol y, me dan un anticolesterol, luego pasa el tiempo y se me tapa una arteria y me operan con un By pass y me dejan con un anticoagulante mas un antihipertensivo, por si me subió la presión.
Parece que la vida del paciente con esta medicina es una cadena de "ANTITODO"...
Como me gustaría que mi medico este viéndome desde el camino de la salud y no me de un "ANTI", sino que me enseñe el arte de mantener la salud!!!. Asi la Salud Pública seria la primera beneficiada en sus costos.
Lugar de atención: Consultorio Palermo, 4801-9965
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